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  Mª Dolores Iñiguez Ibáñez forma parte del equipo de doctores del Departamento de Dibujo, Diseño y Estética de la Universidad de La Laguna  
 

Desde que, en el año 1979, comenzamos la andadura en el terreno de la creación artística nuestro interés y esfuerzo han estado centrados, principalmente, en el estudio, análisis, experimentación y reconocimiento de los procesos creativos. Bajo distintos aspectos, desde distintas ópticas, siempre volvemos sobre el mismo tema. Hemos indagado en procesos de otros artistas y lo hemos hecho también en el propio, a través de la introspección, reflexión y ejecución. Seguimos así aquel viejo principio socrático: "conócete a ti mismo".

Todos estos esfuerzos culminaron, en 1994, con la presentación de la Tesis Doctoral titulada: Aplicación del proceso de individuación de Jung al análisis de la obra de Velázquez, cuyo contenido pasamos a resumir a continuación.

La investigación fue llevada a cabo en dos frentes: práctica y teoría, abordando, en ambos, cuestiones relacionados con los procesos creativos.

La teoría.- Dentro de los planteamientos teóricos se parte de la relación entre el sujeto que efectúa el acto creativo y la obra por él llevada a cabo.
Se analiza el proceso que condujo a Jung a la elaboración de su teoría, comparándolo con el proceso que siguió Velázquez para ejecutar el cuadro de Las meninas. Sendos autores están incluidos en sus propias obras, en ambos casos el observador está dentro de lo observado. La articulación entre los dos procesos se efectúa relacionando los medios de los que se sirvió uno y otro autor, partiendo, cada uno, de sí mismo. Jung parte de su autoanálisis , de lo subjetivo, para llegar a elaborar una teoría objetiva cuyo núcleo central denomina Proceso de individuación; Velázquez realiza Las meninas, su cuadro principal, autorretratándose junto a sus personajes.

Esta parte del trabajo incluye la realización de una maqueta que reproduce el espacio físico de Las meninas y sirve para demostrar dos hipótesis sobre cómo pudo haber sido pintado este cuadro.

El análisis nos va llevando a introducirnos en la dinámica de la individuación comprobando que se trata de un proceso activo una de cuyas principales consecuencias es la transformación, otra la creatividad que emana de dicha transformación.
Se analizan después los diferentes pasos y etapas del proceso que es contemplado desde varias vertientes: como proceso evolutivo, como unión de opuestos, como proceso alquímico, como mandala, como proceso integrador de la sombra, el animus-anima, el inconsciente personal y el colectivo.

Estos mismos pasos se recorren en la obra de Velázquez, partiendo siempre, como eje central, del cuadro de Las meninas, síntesis del resto de su obra. Se efectúan varios recorridos hacia atrás y hacia delante, contemplando así la gestación y evolución que experimentó dicha obra, poniéndose de manifiesto, a través de estos recorridos, el proceso transformador y creativo de Velázquez con la consiguiente individuación.


La práctica.- Los trabajos prácticos constan de dos series y en ambas el tema central es también la individuación. El título Transformaciones viene dado por los cuadros que cuelgan al fondo de la habitación de Las meninas y que versan sobre las metamorfosis de Ovidio, y por la teoría de Jung que define el proceso de individuación como un proceso transformador.
El planteamiento de estas series reviste, a su vez, dos aspectos: uno teórico-conceptual-intelectual, otro técnico-físico-material. Se trata de aunar estos aspectos dentro de un trabajo que conjugue lo intelectual y lo sensitivo, lo reflexivo y lo intuitivo.
No se trata aquí de demostrar nada, sino tan solo de hacer, experimentar, llevar a efecto procesos creativos. Se trata, en definitiva, de realizar, en la práctica, lo mismo que se analiza en el campo teórico: la unión de opuestos, el mandala, los cambios, las transformaciones... Todo ello se lleva a cabo tanto en lo relativo a los contenidos como a las formas.

Los collages forman una primera serie; ellos son en sí mismos obras de transformación; parten de un material que ha formado parte de otro ser, se ha roto y se ha incorporado e integrado en una forma nueva.
Los materiales que se utilizan en esta serie atraviesan un proceso de construcción-destrucción-reconstrucción. En primer lugar se elabora un texto escrito o se pinta sobre una hoja de papel, escrita o no previamente. Estos materiales pasan a ser divididos, partidos, hechos pedazos; con los trozos que resultan de estas roturas se procede a efectuar el collage.
El proceso, siguiendo la tónica del "cuadro dentro del cuadro", entroncada al marco teórico, conduce, a veces, a destruir los propios collages o la reproducciones de los mismos, para obtener nuevos collages.
En el campo de la individuación esta serie se correspondería con la primera parte del proceso, que implica la concienciación de lo que Jung llamó "la sombra" y su correspondiente inconsciente personal. Culmina en una simbólica síntesis entre cristalización y fructificación.

Los óleos constituyen una segunda serie con la cual se entra en el resbaladizo terreno de lo que Jung llamó "inconsciente colectivo". La unión de opuestos se lleva a efecto a través de formas y colores; se inicia con la simbólica unión del blanco y el negro, que se plasma en el núcleo compositivo; acompañan y suceden a esta unión formas femeninas y masculinas, células portadoras de incipiente vida. La materia tiende a unirse o a multiplicarse. Las formas y colores aúnan el contenido jungiano y el mundo velazqueño, siempre desde una postura personal.
Se indaga en las redes, hilos y mallas que unen la materia, redes que, en ocasiones, se rompen para dar lugar a formas inesperadas.
A lo largo de la serie se aprecia la evolución que experimentan la formas, los colores y también la técnica. En cuanto a las formas se va pasando de la abstracción a la concreción, de lo indeterminado a lo reconocible. El color va adquiriendo una intensidad progresiva y evoluciona desde los colores neutros hasta los cálidos y contrastados, haciéndose hincapié en algunas complementariedades que asumen el papel de unir los opuestos. En cuanto a la técnica, se experimenta sobre el soporte: algodón, lino, cáñamo; imprimaciones de fábrica e imprimaciones preparadas según la técnica velazqueña; se experimenta asimismo con distintos tipos de pincelada, con la densidad del pigmento y con grafismos. En la últimas piezas se puede observar el resultado en el que se ha ido desembocando del que destacaríamos como característica más relevante su aspecto holográfico.